La debilidad de la mayoría. La alienación de
buena parte del Pueblo Trabajador Vasco
Esa aplastante mayoría del Pueblo Trabajador Vasco dentro del pueblo vasco NO SUPONE QUE SEA MAYORITARIO "SU" PROYECTO DE "VOLUNTAD DEL PUEBLO VASCO".
Porque la abrumadora y aplastante mayoría (9 a 1) que el Pueblo Trabajador Vasco representa en el seno del pueblo vasco NO arrastra, supone ni implica que él tenga un peso político equivalente.
Esa abrumadora mayoría es NADA MAS Y NADA MENOS que el resultado, la cristalización, el precipitado del altísimo nivel de explotación que el Capital ha conseguido dentro del pueblo vasco. El éxito logrado por el Capital en el proceso de asalarización masiva de Euskal Herria. Asalarización masiva que implica un enfrentamiento material objetivo, al margen de la subjetividad, entre los intereses antagónicos de la inmensa mayoría (los explotados, los asalariado) y de la poderosa minoría (los explotadores).
Para empezar el proyecto de "voluntad del pueblo vasco" del Pueblo Trabajador Vasco no es mayoritario porque no hay UN proyecto del PTV. Sino, por lo menos, dos. Y un tercero que en la práctica es una "segunda" marca de uno de los dos. Algo así como FANTA es a Coca-cola.
Hay ciertamente en el seno del Pueblo Trabajador Vasco un proyecto de "voluntad del pueblo vasco" muy sólidamente enraizado, muy ardorosamente defendido: el que se sintetiza en las palabras independentzia eta sozialismoa. Un proyecto que pretende que la voluntad del pueblo vasco se coagule y se exprese alrededor de la consecución de la recuperación de la soberanía en el espacio geopolítico vasco y de la destrucción en ese espacio del Modo de Producción Capitalista iniciando el camino del socialismo hacia la sociedad sin clases y sin Estado.
Ese proyecto tiene el respaldo, incluso con las armas, de una buena parte del Pueblo Trabajador Vasco. ALREDEDOR DE MEDIO MILLÓN DE VASCAS Y VASCOS, estimado sumando al hasta ahora techo electoral de Herri Batasuna -250.953 votos en las europeas de 1987- el volumen medio de abstencionistas que a pesar de serlo investigaciones solventes y reiteradas muestran que tienen el mismo perfil que esos votantes. Y las personas menores de edad dependientes de ellos.
No es poco (entre la quinta y la cuarta parte del Pueblo Trabajador Vasco) pero no es la mayoría.
El otro proyecto de "voluntad del pueblo vasco" existente en el seno del Pueblo Trabajador Vasco NO ES UN PROYECTO PROPIO del mismo ni de una fracción del mismo. Es un proyecto IMPUESTO al Pueblo Trabajador Vasco desde fuera de él. Precisamente por su enemigo de clase, por quien le domina y explota: por la burguesía vasca. Es el proyecto de la burguesía vasca, el de HACER QUE LOS VASCOS SE SIENTAN COMODOS EN ESPAÑA (ahora se dice en Europa ocultando que se está en ella a través de España y como España quiere).
¿Cómo es posible esto?. No es un caso raro. Recordemos las lúcidas palabras de Trotsky: "La representación parlamentaria de una clase oprimida está considerablemente por debajo de su fuerza real e, inversamente, la representación de la burguesía, incluso un día antes de su caída, será siempre la mascarada de su fuerza imaginaria".
Esto es posible por la eficacia de la alienación. Porque existen fuerzas alienadoras internas en la dinámica esencial capitalista. En nuestro caso fuerzas desnacionalizadoras, desvasquizadoras, azuzadas por los Estados opresores y por las burguesías regionalistas. Ahora además inscritas en y reforzadas por la mundialización y transnacionalización del Capital y del capitalismo. Hay fuerzas divisionistas y colaboracionistas dentro mismo de las estructuras político-burocráticas de Euskal Herria y del Estado en Euskal Herria. Fuerzas que son canalizadoras de tensiones y descontentos, que son funcionales para el poder.
La sorda coerción del Capital actúa de forma demoledoras dentro de la conciencia contradictoria de los sexos, clases y naciones oprimidas. Esa coerción sorda, que sujeta de manera brutal a los oprimidos, presiona y condiciona en muy fuerte medida la mentalidad, los hábitos y las respuestas del Pueblo Trabajador Vasco en su conjunto.
Una gran parte del cual se mueve en un universo alienado. Que puede definirse como la acción o el estado mediante los cuales una persona, grupo, clase, pueblo o nación, institución o sociedad devienen o permanecen enajenados (separados de) los resultados o productos de su propia actividad.
La alienación es un concepto unido al de poder, explotación, opresión y dominación. La dialéctica entre alienación y poder, explotación y placer, opresión y dependencia y dominación y colaboración, es uno de los secretos de la pasividad de las oprimidas y los oprimidos.
Es la alienación la que explica lo que nos enseñaron Marx y Engels: que la ideología dominante (la explicación FALSA de la realidad dominante en una sociedad) es siempre la ideología de la clase dominante. Los que tienen el control de la fabricación de cosas lo tienen también de la fabricación de ideas.
De hecho el "tercer proyecto", la "tercera vía", son siempre (como hoy en Euskal Herria) algo fabricado por la clase dominante. Una segunda marca, un segundo envoltorio, para ser comprado por aquellos cuyo estómago no toleraría la marca original tal cual.
Lo estremecedor y esperanzador del momento actual
Hay algo a la vez estremecedor y esperanzador en la situación actual de Euskal Herria Sur. Lo estremecedor es que arrecia la ofensiva españolista, la brutalidad de la represión del Estado español, el silencio de los corderos de los autodenominados intelectuales vascos nacionalistas que, por ejemplo, siguen sin rechistar ante la monstruosidad jurídica y política de que en una sedicente democracia esté encarcelada toda la dirección de un partido político legal (la Mesa Nacional secuestrada de Herri Batasuna).
Estremecedora es la virulencia de los ataques españoles al euskara, incluso a los pingajos y petachos de autogobierno contenidos en ese cadáver viviente, en ese zombi que es el Estatuto. Estremecedora es la renovada vesania de los guardias civiles y policías españoles torturadores y la impunidad que les brindan cómplices jueces, fiscales y médicos forenses españoles.
Estremecedora es también la brutal incidencia de la crisis económica mundial y de su respuesta capitalista en la precarización y el empobrecimiento (la depauperación absoluta he dicho yo) de la juventud vasca.
Pero toda esa coyuntura estremecedora configura también un momento esperanzador. Porque las crisis se agudizan y enconan. Los enfrentamientos se endurecen. Las contradicciones se exacerban. Y todo ello clarifica la situación y hace más difícil la eficacia de la alienación.
La brutalidad creciente de la situación que sufrimos desenmascara la falsificación de las "terceras vías". deja al desnudo el crudo enfrentamiento entre DOS únicos proyectos. Y quita muchas vendas de muchos ojos. Aparece la bifurcación cada vez más claramente a los ojos de cada vez más gente. La incertidumbre sobre el futuro aumenta.
Y es en esos momentos de incertidumbre y bifurcación cuando los factores subjetivos son más importantes y pueden convertirse en decisorios. Cuando una minoría que tenga las cosas muy claras y que respalde sus proyectos y sus afirmaciones con su práctica, con su propia vida encarnándolos y apostándose por ellos, puede romper el complejo y trabajoso equilibrio de la eficacia de la alienación. Cuando puede inducir a cada vez más gente a que se arranque las vendas de los ojos, reniegue de las mentiras que otrora creyó, descubra los vicios ocultas de la burra ciega que le vendieron. Y que cada vez más gente abandone el seguimiento y la defensa de los alucinatorios, subjetivos y falsos intereses que le convencieron de que eran los suyos para sumarse a la defensa pura y dura de los que son sus intereses materiales y objetivos.
Para que la mayoría objetiva del Pueblo Trabajador Vasco se convierta en también mayoría subjetiva, mayoría política, mayoría libertadora y libertaria.
Las semillas de esa mayoría están sembradas en el presente. De cómo seamos capaces de regarlas y cuidarlas depende que florezcan en el medio plazo (3 a 5 años). O antes, en el corto plazo (1 a 3 años).
Porque las cosas son como son. Hasta que dejan de serlo.
Justo de la Cueva